En Eternity ofrecemos diamantes 100% naturales, no trabajamos con diamantes tratados o artificiales. Los diamantes que elegimos son de alta calidad con muy buen brillo en relación con su precio. Los diamantes con los que trabajamos en Eternity están en un rango de VVS1 a VS2 y de color de F a J al igual que presentan como regla una excepcional calidad al corte lo cual certificamos con un gemólogo y entregamos a todos nuestros clientes. Los diamantes dentro de estos parámetros solo tienen impurezas leves que no son apreciables a simple vista, solo por un experto bajo microscopio o lupa de joyería al igual que presentan un hermoso color blanco sin tonalidad amarilla. El sistema internacional de calificación de los diamantes del instituto gemológico de américa (GIA) es el estándar reconocido mundialmente para la evaluación de los diamantes. A continuación, presentamos las principales características de un diamante al igual que la tabla de GIA con base en el cual se conoce el valor de un diamante.

Claridad: La claridad en los diamantes se refiera, como su nombre lo dice, a su claridad y pureza. Especifica cuantas impurezas se presentan en el interior y superficie del diamante y donde se encuentran localizadas. Un diamante claro, con pocas impurezas permite que la luz refracte dentro del diamante lo cual otorga su brillo al igual que su valor.

Color: El color se refiere a la escala del color en diamantes blancos. Los diamantes blancos pueden poseer un tono ligeramente amarillo. Cuanto menos color tenga el diamante blanco, más valioso es.

Corte: El corte re refiere a las proporciones, simetría, acabado y pulido de un diamante. Estos son los factores que influyen sobre las cualidades reflectores y de brillantez del diamante. Un mal corte, amortigua el brillo al impedir que la luz se disperse uniformemente. Esta es la única característica del diamante que se determina por la habilidad artística y no por la naturaleza.

Quilates: El quilate se refiere al peso de un diamante. Sin embargo, los quilates de un diamante no es la característica principal que determina el valor de un diamante. Dos diamantes de igual peso pueden variar ampliamente en precio dependiendo de las otras características nombrada anteriormente.